Navegar en invierno, ¿por qué no?

Es común la creencia de que los barcos son una afición estacional y que hay que aparcarla con la llegada del otoño, esperando hasta la primavera para retomar los paseos marítimos ya sean de simple placer o para ejercer la pesca. Pero esto no es así y los que de verdad tienen pasión por los barcos saben que el invierno es quizás lo que marca la diferencia entre los que tan solo tienen un barco y aquellos que de verdad viven el deporte de la navegación.

Es cierto que navegar en invierno puede ser mucho más duro que hacerlo en verano, pero también es un reto mucho más apasionante, que pone a prueba la pericia y la preparación del aficionado, permitiéndole medirse con los elementos en un entorno hostil, aunque siempre con las debidas precauciones y teniendo en cuenta las predicciones meteorológicas.  En invierno tenemos además la ventaja de que los amarres son mucho más baratos que durante la primavera o el verano y son muchos menos los barcos que salen a la mar, por lo que podemos gozar de una mayor tranquilidad y acceder a zonas que con el buen tiempo se encuentran excesivamente masificadas. Además, navegar durante todo el año permite que el barco esté siempre en unas condiciones óptimas y debidamente preparado para surcar las aguas evitando algunos deterioros que la falta de uso puede ocasionar.

Ropa adecuada

Desde Solé Diesel nos recuerdan que es importante que cuándo salgamos a navegar en invierno cuidemos la ropa que vamos a llevar. Antes de partir debemos de consultar las predicciones del tiempo, siempre considerando que en invierno es más fácil que haya errores debido a las características climáticas. No debemos de prepararnos para la temperatura que marca el termómetro, sino para la sensación térmica a la que nos vamos a enfrentar. Para ello se recomienda que se utilice ropa térmica, transpirable y en diferentes capas. Esto es, siempre debemos de escoger dos o tres prendas de ropa superpuestas antes de una sola de mayor grosor, para poder ponernos y sacarnos capas según la necesidad de cada momento.

ropa para navegar en invierno

Durante estos meses se hace imprescindible la ropa de agua, un traje completo que cubra pantalones y parte superior del cuerpo y que cierre bien con gomas para impedir que nos moleste, pero sobre todo que el agua pueda colarse empapando la ropa que llevamos debajo. Siempre debemos de contar con mudas para cambiarnos y estar secos una vez que vamos a dejar el barco.

La cabeza y los pies, puntos clave

Uno de los puntos del cuerpo por el que se produce una mayor pérdida del calor es la cabeza, por lo que debemos de ser especialmente cuidadosos al abrigarla, utilizando gorros de lana y capuchas en el caso de que llueva.

Como siempre, el calzado debe de ser antideslizante, pero en invierno  debe de ser además impermeable para ayudarnos a mantener los pies secos y calientes. Los calcetines térmicos son de gran ayuda para mantener los pies confortables y con ello tener una mayor sensación de calor en el cuerpo.