Explorar la isla de Ibiza

Cuando organizamos nuestras de descanso, hemos de sopesar diversas cuestiones. Lo primero que nos hemos de interrogar es qué retribuciones aporta.

Ibiza, Can Lluc, Sant Rafael (Baleares) by Toprural

Mucho antes de que la isla fuese denominada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (1999), la isla balear era reconocida como una de las más lindas del Mar Mediterráneo. Su majestuosidad geográfica y su heterogéneo ecosistema viene unido de una rica vida cultural.

Entre los años sesenta y setenta del siglo pasado el paraíso ibicenco empezó a desarrollar su potencial turístico, hasta la medida de constituirse como el lugar que cientos de miles de turistas eligen para sus escapadas. Por esta razón, la isla creció en gran medida, pues desarrolló una economía basada hasta aquella altura en la agricultura y la pesquería a un tercer sector con grandes alternativas.

En Ibiza tenemos historia, disponemos de mar y monte. Además, disponemos tanto la opción de introducirnos en la calma que esconden sus parajes naturales, como de participar en las fiestas más alegres de su apasionada actividad nocturna.

Si estamos considerando la opción de pasar nuestras vacaciones en Ibiza, una de las alternativas de alojamiento más apetecibles son los hoteles rurales. En éstos recibiremos un trato hogareño, al tiempo que optaremos a disfrutar de gran variedad de actividades. Su situación nos suele a permitir efectuar excursiones de senderismo en mountain bike o en corcel.

De este modo, si nos alojamos en un hotel rural en Ibiza, tendremos la capacidad de transformar nuestras aventuras en una aventura agroturística. Otra ventaja de los hoteles rurales de la isla es que acostumbran a encontrarse en el monte, pero aproximadamente próximos al mar, donde además de broncearnos, bañarnos y descansar, se nos ofrecerá con la opción de realizar todo tipo de los deportes acuáticos. Por otro lado, esta tipo de alojamiento, por su situación y modo de organización, nos da la oportunidad de entrar en contacto con las personas del campo y empaparnos de la cultura de la isla.

Pero no sólo esto. Hemos de recordar que la isla es un sitio cargado de historia: por ella estuvieron todos culturas negociantes del pasado: fenicios, cartaginenses, romanos, etc. En la isla además podemos a sentir la conexión, a través de la longevidad de sus vistas y de los restos arquitectónicos, de todos aquellos que durante miles de años se disfrutaron de Ibiza como nosotros.

En conclusión, si no hemos decido una decisión aún sobre nuestras vacaciones y buscamos inclinarnos la costa o la montaña, tenemos la posibilidad de elegir y disfrutar de las dos opciones en un clima de confort y relax.