Lisboa, urbe encantadora como pocas

Existen diversas causas para realizar un viaje a Lisboa, por su historia, por sus tranvías, por su belleza monumentalo por sus puentes, entre otros motivos.

La Catedral de Lisboa, comúnmente llamada Sé de Lisboa, es la iglesia más antigua e importante de la ciudad. Se trata de una edificación del siglo XII que, a lo largo de su historia, fue reformada en varias oportunidades. En la parte superior, se puede visitar el tesoro, el cual está compuesto por cuatro salas con vestiduras, joyas y reliquias de distintas épocas.

LISBOA by manuelsonseca

La Torre de Belém, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, se localiza en la desembocadura del Tajo y, en sus comienzos, sirvió para la defensa de Lisboa para luego convertirse en centro aduanero y faro. La torre posee cinco pisos y culmina en una terraza. Las plantas están comunicados únicamente por una estrecha escalera de caracol que resulta algo agobiante.

Por otra parte, se recomienda realizar una visita al Castillo de San Jorge, uno de los monumentos más populares del lugar. Está situado en la cima de la colina de San Jorge, la más alta de Lisboa. Además del castillo con sus once baluartes en el mismo recinto funciona un pequeño museo, un bar y un restaurante. Luego de visitar el castillo vale la pena dar un paseo por las calles aledañas.

Otros sitios de interés son el Museo Nacional dos Coches de Lisboa, que alberga una importante colección de carruajes que pertenecen a los siglos XVII, XVIII y XIX; y el Puente 25 de Abril, el puente colgante más extenso del continente europeo.