Más que una postal

Los buscadores de postales lo tienen fácil en Asturias. Los rincones en los que la naturaleza asturiana es arte por si misma se multiplican. Para confirmarlo solo es necesario ver cómo cambia con las diferentes luces del día la gama de colores que ofrece un bosque en otoño, captar entre la bruma las lejanas y nevadas cumbres de los Picos de Europa, u observar como el azul del mar Cantábrico no es nunca el mismo. Los cazadores de postales están de enhorabuena, aunque deben ser advertidos de que una foto, por muy buena que sea, es naturaleza muerta si no se completa con los recuerdos y las vivencias de un viaje que haya resultado especial. Lo que más define a Asturias es la interacción entre la naturaleza y los seres humanos, la capacidad que han tenido las distintas generaciones para explotar los recursos naturales sin esquilmarlos haciendo posible que hombre y biosfera se hayan complementado desde hace siglos y hasta la fecha. Esta es la razón por la que Asturias reúne en su pequeño territorio casi 4.000 kilómetros cuadrados de espacios declarados por la UNESCO Reservas de la Biosfera, seis territorios que son mucho más que una postal porque, además de paisajes, ofrecen un retrato de la naturaleza en estado de vida permanente. El Club de Producto Reservas de la Biosfera de Asturias es la organización que se encarga de divulgar, promocionar y coordinar los recursos naturales, empresariales, culturales y turísticos de las reservas de Somiedo, Muniellos-Fuentes del Narcea, Redes, Picos de Europa, Oscos-Eo y Las Ubiñas-La Mesa.

web del club

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Cada uno de estos territorios es un argumento que aleja a Asturias del tópico y la postal, enfoques muy parciales y estereotipados de una realidad geográfica, etnográfica, natural, social y cultural de una riqueza casi inabarcable. Las seis Reservas de la Biosfera de Asturias son el gran angular que ofrece la panorámica de una comunidad autónoma con una riqueza de posibilidades para el viajero mucho más amplia que la ofrecida durante años por imágenes turísticas demasiado fijas, demasiado pequeñas y excesivamente simplistas.

Una simple ojeada a las experiencias que se pueden vivir en las reservas de Asturias, o un repaso a los más de 155 productos hoteleros, hosteleros y de actividad diversa que ofrecen las empresas locales asociadas al Club, dan una idea cabal de una propuesta de itinerarios y visitas muy alejada del turismo convencional. La diferencia estriba en que las seis Reservas de la Biosfera de Asturias presentan al viajero lugares, tradiciones, actividades, naturaleza, cultura y, sobre todo, unas formas de vida que siguen adelante cogiendo el relevo de una forma de entendimiento entre el hombre y la tierra que van más allá del tópico y la foto fija por muy hermosa que sea.